Un joven indígena, una comunidad históricamente olvidada y una tecnología que llegó donde nadie creía posible
Cinco horas en bote por el río Amazonas. Eso era lo que le esperaba a Hans cada vez que necesitaba atención médica de verdad. Y eso era solo el principio: después venía el aeropuerto, el vuelo a Bogotá o Medellín, los trámites, las esperas, los costos. Un viaje que podía tomar días —o, en su caso, casi dos años— para lograr lo que algunos colombianos resuelven en una tarde.
Vea el video, conozca la historia de Hans y cómo la RM generó un diagnóstico importante en su vida.
Antes: cuando el diagnóstico era un lujo inalcanzable
Dos años para una primera cita
En ese tiempo, el problema de Hans —una masa que había crecido debajo de su párpado desde que un orzuelo mal tratado con remedios tradicionales no sanó correctamente— siguió avanzando sin diagnóstico preciso.
"Mi mamá le tomó casi dos años para que llegara a tomar una cita como tal. Poner tutela, insistir e insistir para que pudieran hacerme por lo menos la primera cita."
Ahí radica una de las decisiones más estratégicas de todo el proyecto: la elección del MAGNETOM Free.Star de Siemens Healthineers, un equipo que opera sin necesidad de helio líquido.
Los resonadores magnéticos convencionales requieren recargas periódicas de este gas criogénico para mantener el campo magnético, algo que en Leticia —sin cadena de suministro especializada, sin proveedores locales, a horas de vuelo de cualquier ciudad— habría hecho el equipo prácticamente inoperable con el tiempo.
"El hecho de que el Free.Star no tenga consumo de helio fue la mayor ventaja. Para nosotros fue determinante."
El impacto clínico: el caso de Hans
Hans llegó a OIC como paciente referido. En diciembre del 2024 se le había realizado una tomografía ocular que detectó algo, pero que no era suficiente para definir el diagnóstico ni para orientar el tratamiento. El oftalmólogo que lo atendió en una brigada fue claro: se necesitaba una resonancia magnética. Sin ese paso, no era posible avanzar con las demás citas especializadas.
El impacto humano: humanizar la salud donde más se necesita
Para el equipo de OIC, poner en marcha este resonador no es solo un logro técnico. Es una transformación en la manera en que entienden su misión. Asimismo, la tecnología también cambia la práctica clínica cotidiana. Los especialistas que antes debían tomar decisiones con información incompleta —o simplemente no podían avanzar sin el estudio— ahora tienen acceso inmediato a diagnósticos de alta precisión. Esto impacta directamente en la calidad y la velocidad de la atención.
"Vivo en una comunidad muy distante. Suelo movilizarme siempre en bote, un mínimo de 5 a 6 horas. Es muy complicado ya que la trayectoria de venir hasta acá, tomar una cita, o a veces no tener la economía para pagar para poder venir hasta acá, eso nos complica."
Lo que esto significa: descentralizar para no dejar a nadie atrás
La llegada de este resonador al Amazonas colombiano es mucho más que la adquisición de un equipo médico. Es una demostración de que la descentralización de la atención en salud es posible cuando se toman las decisiones correctas: tecnología adecuada al contexto, alianzas estratégicas, y la determinación de instituciones como OIC de no rendirse ante la geografía.














